miércoles, 18 de septiembre de 2013

Perder una mamá

Yo perdí a mi padre con seis años. Me acuerdo de todo. De los momentos de hospital amargos, pero tb de los ratos de juegos cuando llegaba de trabajar. Pero perder una madre siendo un niño...una madre, aquella que nos ha dado la vida. No quiero ni pretendo despreciar al padre, pero llevar dentro un hijo es algo que ellos no pueden ni podrán hacer.

Ayer nos enteramos de que una joven mamá de 42 años dejaba a dos pequeños. El puto cáncer. Se lo detectaron cuando estaba embarazada de su bebé, y después de luchar durante dos años casi, el final fue inevitable. 

Hasta el último momento dio ánimo a los que estaban alrededor. No quiero imaginar el dolor de esa madre dejando a sus pequeños, ni el dolor de esos niños cuando digan "mamá" y nadie responda...

Como ya he vivido varios casos de gente buena que ha caído por el camino de esa caída de la que ya no te levantas, de ese fin temprano, digo con mucha rabia lo que siento.

Si hay Dios justo y necesario...juega y se burla de nosotros.
Si hay Dios justo y necesario...no es ninguna de ambas cosas.
Somos sus títeres.

Descanse en paz. Dejo este texto aquí de Isabel Allende, con su permiso.

"Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en madre.

Dios la ha dotado a mansalva del “instinto maternal” con la finalidad de preservar la especie.Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla a la basura.

Pero gracias al “instinto maternal” la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años.

Ser madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales,que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada.

Es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantaleta de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen, tomen leche…

Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas, los novios y las novias; sin ofenderse cuando la mandan a callar o le tiran la puerta en las narices, porque no están en nada..

Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta y, cuando llega hacerse la dormida para no fastidiar.

Es temblar cuando el hijo aprende a manejar, anda en moto, se afeita, se enamora, presenta exámenes o le sacan las amígdalas.

Es llorar cuando ve a los niños contentos y apretar los dientes y sonreír cuando los ve sufriendo.

Es servir de niñera, maestra, chofer, cocinera, lavandera, médico, policía, confesor y mecánico, sin cobrar sueldo alguno.

Es entregar su amor y su tiempo sin esperar que se lo agradezcan. Es decir que “son cosas de la edad” cuando la mandan al carrizo.

Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de su vida y que llora de emoción porque uno se acuerda de ella una vez al año : el Día de la Madre.

El peor defecto que tienen las madres es que se mueren antes de que uno alcance a retribuirles parte de lo que han hecho.

Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano.

Por suerte hay una sola. Porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces.”

viernes, 13 de septiembre de 2013

Verano de avances

Hacer y deshacer maletas...que mes de agosto!!.

Empezamos el mes en Benicassim. Una amiga nos dejó su casa de la playa y allí que nos fuimos durante catorce días. El peque nada más ver el mar dijo ohhhh...supongo que desde el año pasado no se acordaba de él (ahora no se le olvida, y cada vez que sale por la tele es una emoción...).

Lo que le encantaba era poner el culo en la arena y rebozarse bien, pero lo que le volvía loco es entrar al mar. Iba solo hasta la orilla (nosotros detrás de él) y se metía en brazos de papá hasta el fondo. Saltar las olitas le vuelve loco perdío!!. Luego cuando dejábamos la playa le decía adiós y "hastamana", suponemos que "hasta mañana". Nos costaba vestirle porque ha estado en pelotillas todo el tiempo, no hemos usado ni pañal de agua ni bañador. Bien de crema y ala, al mar!!.

Después volvimos a Madrid (mamí tuvo que trabajar) y luego...al pueblo. Allí si que tenía espacio para correr. Con la "abuba" por el patio de la casa, sus carreras no tenían fin. Lo malo es que con el reloj del ayuntamiento no dormía mucho, a las siete y media estaba despierto, levantando la mosquitera de la cuna y dicendo mama, papa, tannnn...tan es el ruido de las horas que da el reloj del ayuntamiento...allí con tanta familia y tanto espacio para correr, hemos conocido las moras, los higos, los gatos, las vacas, las ovejas, las hormigas, los tiestos...todo lo tocaba, tenemos que tener cuidado porque ahora le da por comerse piedras pequeñas, chupar palos y probar la tierra...

La verdad es que para mí el pueblo de papá es una pequeña tortura, pero me alegro por el peque porque son buenas experiencias. Y ya que mamá no puede llevarle a su pueblo que al menos tenga las vivencias del de papá...en la piscina ha sido la releche, ha estrenado los manguitos y ¡quería ir solo!. Estamos muy contentos de que le guste tanto el agua, y creemos que es el momento de llevarle a natación, ahora que sabemos que le encanta.

En este mes también hemos notado un avance de vocabulario, dice más frases y menos palabras sueltas (a su forma, claro). Y lo que ha sido sorpresa es que ahora hace caso a sus muñecos. En especial duerme con dos, una ranita que hace sonidos y tiene música suave y un cienpies de peluche. También a finales de verano descubrió a un clásico: Mickey Mouse. Y le encanta ver sus videos, se parte de risa. Hemos visto que coordina muy bien al bailar, sigue la música al compás con su movimiento.

Nos ayuda en tareas como poner la mesa, llevar su ropa a la lavadora, me ayuda a su forma a hacer la cama, a ordenar sus juguetes (esto le cuesta horrores). Nos lavamos cara y manos al despertar y venir de la calle, y antes de comer. Los dientes poco a poco, comer y cenar. Y en cuanto al pis en la taza pues despacio, sin prisas y a su ritmo. De momento sólo lo ha hecho una vez. Asiente con la cabeza y dice si y no a las preguntas. Señala y nombra (a su forma) aquello que quiere y...tachán...llegaron las rabietas. A eso le puedo dedicar un monográfico ya a estas pocas alturas de su vida...

Comer comió fenomenal, hemos tirado de potitos para la comida, meriendas siempre fruta y cenas variadas, pescado, filetes de pavo...y para desayunar algún día le encanta que le demos croisants, pero de pastelería (que fino mi niño).

En fin...Diego se lo ha pasado en grande este verano, tanto ir de aquí para allá. Pero la vuelta a la rutina ha sido dura, porque acostumbrado a estar suelto como el viento, volvemos a nuestras cuatro paredes y pronto llegará el frío y la lluvia, con lo cual no podemos salir tanto a la calle ni al parque....