jueves, 26 de enero de 2012

La revisión de los dos meses

Aunque no tengo aún mucho tiempo de escribir en el blog, porque Diego necesita mimos a cada minuto, hoy aprovecho su siestecilla mañanera. Han pasado dos meses desde que nació (ya contaré todo lo del parto, como fué el preparto y el embarazo) y cada día es distinto del anterior, aunque haya cosas en común. Aún andamos adaptándonos el uno al otro en horarios, y es muy complicado, toda mamá que haya pasado antes que yo por esto seguro que me entiende.

Ya le han puesto las vacunas de los dos meses, y a fecha de hoy pesa 4,700. Para haber salido del hospital con 2,370 está fenomenal. Las vacunas no le dieron reacción, aunque se le pusieron los muslitos como dos globos, pero nada fuera de lo normal. Ni fiebre ni malestar. Y la enfermera nos dijo que mejor que darle nada (como Apiretal o así), que un bañito con agua tibia es el mejor remedio.

Las vacunas que le hemos puesto, según el calendario de la Comunidad de Madrid, son:

Primer pinchazo:
  • Difteria
  • Tétanos
  • Tosferina
  • H.Influenza b
  • Polio
  • Hepatitis B
Segundo pinchazo:
  • Meningococo C
Tercer pinchazo:
  • Neumococo 13 v
Y bebida la vacuna Rotavirus. Hay dos versiones, la de dos dosis y la de tres dosis, depende del pediatra. A nosotros nos han mandado la de tres y NO LA CUBRE LA SEGURIDAD SOCIAL. Son 70 euros por dosis. Se pone a los 2, 4 y 6 meses. Hay que encargarla en la farmacia con tiempo, porque no la tienen a no ser por encargo.

Sobre su puesta o no, diferentes versiones, y diferentes opiniones según el pediatra que os toque. Si vais a la página de la Asociación de Pediatría, la aconsejan de todas todas. Hablando con la matrona, nos indica lo mismo y nos dice que es especialmente recomendable si el peque va a ir a guardería antes de los seis meses. A grandes rasgos, previene la deshidratación en caso de gastroenteritis, que en pequeños puede llegar a ser muy grave,y casos de neumonía. También nos recuerda que no previene todos los casos, pues es un virus que muta, pero que es una barrera más que ponemos para proteger a nuestros pequeñajos de esos bichos. Os recomiendo leer el artículo y visitar a menudo la página de la Asociación porque es muy interesante y os sacará de más dudas.

Nosotros de momento nos podemos permitir gastarnos el dinero, pero depende de cada familia porque 70 euros es un dineral. Todos los niños deberían tener las vacunas gratuitas, pero eso es otra guerra difícil de ganar con las administraciones, igual que un calendario unificado para toda España de vacunas...y una cosa importante: si el bebé la escupe o la vomita, y dependiendo de la cantidad que eche, puedes tener que volver a comprarla...vamos, un sinsentido que no está cubierto....afortunadamente, mi peque es un glotón y se la fundió sin decir ni mú.

Aquí os dejo el enlace de la Asociación:


viernes, 13 de enero de 2012

Las grapas

Me han quitado ya una parte de las grapas, pero hay un punto que no deja de supurar. A veces voy empapada. Asusta un poco, pero me ha dicho la matrona que es normal y que mientras no huela mal ni se infecte que esté tranquila.

En la ducha me baño con un jabón que me ha dado, unas muestras, de cicatrizante, y me pongo una compresa atravesada en toda la cicatriz, para no manchar la ropa. Es un poco pesado y duele, pero yo salgo a pasear igual con mi peque, hago mis cosas...con más cuidado mientras esté la cicatriz, pero sin dejar de hacer nada. Hasta a Toledo hemos ido, con el niño y todo. Su primer viajecillo y se ha portado genial, es más bueno...

Evolución del dolor de pecho

Le he comentado a la matrona lo del pecho en varias visitas, y me recomendó una crema de homeopatía, Castor Equin, que me va muy bien para el pezón (es como una especie de Purelan pero funciona mejor). El rollo es que esta crema sí que hay que lavarla antes de dar de mamar, y la de Purelan no.

Pero mi problema es que me duele el pecho entero, un dolor que al final del día se hace insoportable. Así que me ha recomendado que tome probióticos. En el hospital Clínico San Carlos están haciendo un estudio con mamis sobre la mastitis, y nos pidieron ayuda para estudiarnos. Yo no puedo porque es una paliza, pero debería ir....

Me ha mandado unos sobres de homeopatía también (no hace daño al bebé), que se llaman Prodefen. Son diez sobres. A ver que tal me va...

jueves, 12 de enero de 2012

Que experiencia tan guay

Hoy considero que tengo suerte. He ido por primera vez con Diego a un curso postparto, y la verdad es que he venido encantada. Noelia es un amor de matrona y nos enseña un montón de cosas, y lo mejor es que ir allí es un tremendo desahogo. El ratito que he estado allí he estado tranquila, disfrutando de mi bebé y de la compañía de otras mamis tan desesperadas a veces como yo. Es una auténtica terapia de grupo. Y cuando he hablado con otras mamis ya expertas y les cuento que hay estos grupos, dicen que menuda suerte, que ya quisieran ellas que cuando tuvieron a sus peques alguien las hubiera guiado...

El preparto ya me encantó, tanto con Isabel como con Noelia. Son encantadoras. Y la verdad es que todas las mamás son encantadoras, hemos hecho un buen grupo.

¡Seguiré asistiendo todo lo que pueda, es genial!. Os recomiendo totalmente la experiencia.

martes, 10 de enero de 2012

Mi parto

Mi parto fue bastante...movido. El día 25 de noviembre, de madrugada, salíamos para el Clínico. Sin tener apenas nada preparado, además. Quedaba casi un mes para la llegada de Diego y sólo tenía su bolsita, no había metido nada para mí y tampoco teníamos ni carro, ni cuna...estaba encargado o nos lo iban a dejar, pero no esperábamos que fuera tan pronto.

Esa noche nos acostamos tarde y dormimos muy poco. A la una y media nos despertaban los vecinos, que son un dolor....siempre están a voces, les da igual la hora, y eso cuando no tienen la tele a toda mecha en la habitación...

A las dos más o menos me levanté de un bote de la cama. Creí que me hacía pis, pero eso era una tubería rota. Él se asustó, y le dije que había roto aguas, pero me dijo: "anda yaaaaaaa"....se convenció cuando al levantarse se mojó los pies...

El caso es que ¿qué hacemos?. Ya nos habían dicho que si el agua era clara clarísima que con tranquilidad. Así que nos sentamos en la cama a leer nuestro libro de "Que esperar cuando se está esperando". Nos lo había dejado una amiga y era estupendo, viene todo. Cogimos una toalla, la bolsita del niño, un pijama para mí y salimos al coche. ¡Qué frío esa noche!. Menos mal que a esas horas no hay tráfico.

En el Clínico no había camas, así que me cogieron la vía y estuvimos esperando por si me mandaban a otro hospital. Como había tenido azúcar y me había puesto insulina durante el último trimestre, me dijeron que mi chico tenía que volver a por mi aparato de medición y la insulina. Tuvo que volver a casa dos veces...porque allí (sorprendentemente donde me habían dado todo el equipo de azúcar) no tenían lo que necesitaba...en fin...

A las seis y media estábamos en una sala de expectantes, al lado de dilatación. Pequeña y con un calor de mil demonios, con los monitores puestos y sin dormir, estábamos superincómodos. Yo tenía la cama pero él una silla pequeña incomodísima. Pero la gente era agradable. Me pusieron un dilatador en la boca del útero, como si fuera un minitampón. Para mí eso fue peor que las contracciones del parto o que cualquier cosa. Que dolor cuando lo colocaban. Y ala, a pasear. Como se descolocaba, después otra vez a colocarlo...así me tiré hasta la madrugada del sábado, donde una enfermera se compadeció de nosotros (más de 24 horas sin descansar), y nos dejaron una habitación con un sillón mucho más cómodo para el papá y una cama tranquila para la mamá...

A las 7 y media del sábado a la ducha y ala, a empezar con la oxitorcina. Seguía sin dilatar. La oxitorcina empezó a hacer efecto...y que dolores...así hasta las 11 y media. Entonces entraron cinco batas blancas. Me dijeron que tantas horas con la bolsa rota, sin dilatar...el niño no tenía oxígeno, me harían cesárea. Así que en media hora estaba en quirófano, con la epidural puesta...y  por fín a las 12:05 oí llorar a Diego. Como te atan de ambos brazos no pude cogerle, pero me lo acercaron después de examinarle y ver que todo estaba bien. Muy chiquitito y tembloroso. Que milagro el nacimiento, lloré más que en toda mi vida, yo creo.

Y se lo llevaron al papá. Luego me enteré que mientras yo estaba en recuperación, el peque y el papá habían estado piel con piel. Me perdí la cara de mi marido, pero cuando estuvimos de nuevo los tres juntos fué...lo mejor de toda mi vida.

En fin. Este es mi parto a grandes rasgos. Si hay un millón de mujeres, hay un millón de partos. Todo lo que os cuenten es meramente orientativo, de verdad. Las únicas que orientan de verdad son las matronas, las grandes expertas de la teta.