Mi parto fue bastante...movido. El día 25 de noviembre, de madrugada, salíamos para el Clínico. Sin tener apenas nada preparado, además. Quedaba casi un mes para la llegada de Diego y sólo tenía su bolsita, no había metido nada para mí y tampoco teníamos ni carro, ni cuna...estaba encargado o nos lo iban a dejar, pero no esperábamos que fuera tan pronto.
Esa noche nos acostamos tarde y dormimos muy poco. A la una y media nos despertaban los vecinos, que son un dolor....siempre están a voces, les da igual la hora, y eso cuando no tienen la tele a toda mecha en la habitación...
A las dos más o menos me levanté de un bote de la cama. Creí que me hacía pis, pero eso era una tubería rota. Él se asustó, y le dije que había roto aguas, pero me dijo: "anda yaaaaaaa"....se convenció cuando al levantarse se mojó los pies...
El caso es que ¿qué hacemos?. Ya nos habían dicho que si el agua era clara clarísima que con tranquilidad. Así que nos sentamos en la cama a leer nuestro libro de "Que esperar cuando se está esperando". Nos lo había dejado una amiga y era estupendo, viene todo. Cogimos una toalla, la bolsita del niño, un pijama para mí y salimos al coche. ¡Qué frío esa noche!. Menos mal que a esas horas no hay tráfico.
En el Clínico no había camas, así que me cogieron la vía y estuvimos esperando por si me mandaban a otro hospital. Como había tenido azúcar y me había puesto insulina durante el último trimestre, me dijeron que mi chico tenía que volver a por mi aparato de medición y la insulina. Tuvo que volver a casa dos veces...porque allí (sorprendentemente donde me habían dado todo el equipo de azúcar) no tenían lo que necesitaba...en fin...
A las seis y media estábamos en una sala de expectantes, al lado de dilatación. Pequeña y con un calor de mil demonios, con los monitores puestos y sin dormir, estábamos superincómodos. Yo tenía la cama pero él una silla pequeña incomodísima. Pero la gente era agradable. Me pusieron un dilatador en la boca del útero, como si fuera un minitampón. Para mí eso fue peor que las contracciones del parto o que cualquier cosa. Que dolor cuando lo colocaban. Y ala, a pasear. Como se descolocaba, después otra vez a colocarlo...así me tiré hasta la madrugada del sábado, donde una enfermera se compadeció de nosotros (más de 24 horas sin descansar), y nos dejaron una habitación con un sillón mucho más cómodo para el papá y una cama tranquila para la mamá...
A las 7 y media del sábado a la ducha y ala, a empezar con la oxitorcina. Seguía sin dilatar. La oxitorcina empezó a hacer efecto...y que dolores...así hasta las 11 y media. Entonces entraron cinco batas blancas. Me dijeron que tantas horas con la bolsa rota, sin dilatar...el niño no tenía oxígeno, me harían cesárea. Así que en media hora estaba en quirófano, con la epidural puesta...y por fín a las 12:05 oí llorar a Diego. Como te atan de ambos brazos no pude cogerle, pero me lo acercaron después de examinarle y ver que todo estaba bien. Muy chiquitito y tembloroso. Que milagro el nacimiento, lloré más que en toda mi vida, yo creo.
Y se lo llevaron al papá. Luego me enteré que mientras yo estaba en recuperación, el peque y el papá habían estado piel con piel. Me perdí la cara de mi marido, pero cuando estuvimos de nuevo los tres juntos fué...lo mejor de toda mi vida.
En fin. Este es mi parto a grandes rasgos. Si hay un millón de mujeres, hay un millón de partos. Todo lo que os cuenten es meramente orientativo, de verdad. Las únicas que orientan de verdad son las matronas, las grandes expertas de la teta.
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