http://youtu.be/0moXQimfbX8
Y gran verdad que es....
martes, 29 de abril de 2014
No me encuentro bien
Creo que voy a reventar.
Llevo como dos semanas que pierdo los nervios muy fácilmente. Ya no sé que hacer conmigo. El otro día llegué a darle un bofetón a Diego. No un cachete, un bofetón. Y me da igual porque es igual de malo. Yo le he recriminado mil veces a Jose que no le de azotes, porque cuando él pierde la paciencia es su único recurso, y lo odio. Y me vi haciendo yo algo peor. Y aunque le pedí disculpas enseguida, el daño está hecho. Empecé a releer el libro de Rosa Jové y no me ha valido de gran cosa, la verdad...Tenía una actitud positiva que he perdido en dos días.
Por más que me levanto con ganas de cambiar, al minuto cero de despertar ya va todo mal y se oscurece. No tengo ganas absolutamente de nada, y si me da por hacer algo me sale todo mal. No tengo ganas de salir y cuando salgo sola con Diego lo paso tan mal que prefiero no hacerlo. No quiere ir de la mano, corre sin mirar, y no disfruto nada de salir con mi hijo. Incluso cuando salimos los tres estoy deseando volver a casa.
A la mínima levanto la voz. Y veo en la cara de mi hijo miedo, se me parte el alma. Lleva tiempo que cuando llega su padre no quiere nada conmigo, pero también sé porque papá es la parte divertida y yo pongo las normas, pero ahora no me extraña que no quiera estar conmigo.... solo quiere a su tía y su padre. Me doy mucho asco y parece que a él también se lo doy.
No sé si es la falta de sueño, de paciencia, la desesperación de que tengo que repetir todo mil veces, el ver que está trepando por los muebles y que le dices que no está bien hacerlo y le vuelve, vuelve y vuelve, y así con todo lo que le digas que esta mal hacer...creo que me influye el tener el puesto de trabajo al lado de la cama, nada más levantar no doy ni dos pasos y estoy trabajando... me frustra el no tener tiempo para hacer nada de lo que me gusta, el que se junten cosas como que se salga el agua debajo de la pila, o me suban el doble el recibo de la comunidad ...Es una combinación de todo que me está machacando día a día.
Me paso el día llorando y llena de dolor y culpa. Ayer lo hacía mientras estaba preparando la cena, otros ratos como ahora cuando estoy sola, y de vez en cuando encerrada en el baño.
Me pregunto si muchas madres pasarán por lo mismo, y cuantos niños lo pasan mal por ello.
Tengo que intentar estar más tranquila pero como...
viernes, 25 de abril de 2014
De rabietas y mala milk
Hablando con mis supermamis, parece que hay un mal crónico extendido...las rabietas y pataletas se extienden por doquier!!.
Yo estoy volviendo a leer el libro de Rosa Jové, "Sin rabietas ni conflictos". Releerlo es por desesperación (acababa muchos días llorando de impotencia) y por saber que hago mal. Pero es que, aunque a veces pienso que ha llegado a casa el pequeño Demonio de Tasmania, no es cierto. Y leo el libro de nuevo para ser consciente de que mi hijo es normal. Que chilla, salta, patalea y se rebota con ganas cuando algo no le gusta, como el resto de los mortales. ¿O a mi me mola madrugar, o tomarme medicinas asquerosas, o fastidiarme cuando he perdido algo". Pues no, solo que yo sé expresar y controlar mi rabia, ellos no saben y se expresan como pueden.
No quiero ser una mamá que esté constantemente diciendo "no hagas tal cosa", "no toques tal otra", no, no, no....son todo mensajes negativos. Los intento aparcar para situaciones de peligro evidente, donde ya no haya más remedio que decir NO. Estoy aprendiendo cada día que se puede decir no sin decirlo. Aunque, y me repito como el ajo una vez más, no es fácil hacerlo y hay que ser muy consciente para ello, como para controlar las palabrotas delante del niño o lo que hacemos, que enseguida copian sin dudarlo.
La verdad es que muchas veces somos los mayores los que provocamos las rabietas, muchas veces soy consciente de que soy yo o su padre los que lo enervamos por prohibir cosas que tampoco tienen mucho sentido... y también somos los que fomentamos que duren más, perdiendo la paciencia cuando ya llevas varias a lo largo del día...y luego la culpabilidad te invade y te sientes peor que una m...
Desde luego fácil no es (como no es fácil nada relacionado con la crianza), pero es una etapa más y como tal hay que vivirla. Esta situación también influye en la pareja, pues cuando no hay los mismos puntos de vista sobre algo porque no se han hablado previamente, o pasamos mucho tiempo uno de los dos con el peque, uno poniendo límites y el otro no, hay tendencia a culpabilizarse uno a otro.Y nadie tiene la culpa, solo que hay que trabajar más en equipo.
Esta creo que es la receta perfecta para sobrellevarlo:
- Grandísimas dosis de amor familiar
- Muchos kilos de empatía (si reconocemos que él o ella tienen derecho a enfadarse, como nosotros, y nos ponemos en su piel, es más fácil sobrellevarlo)
- Toneladas de paciencia, entre la pareja y con el peque
- Pizcas de alternativas a situaciones de berrinche, sorprenderles con algo inesperado que cambie el curso de la rabieta.
- Regar con mimos y besos varios y adornar con frases alabando lo bien que lo hace.
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