domingo, 16 de febrero de 2014

Peppa Pig

Cuanto daño está haciendo Peppa, jajajajaja!!!.

Ayer Diego se metía en los charcos...hasta ahí lo normal de un niño que lo ve como un reto y diversión, y no como obstáculo. La verdad es que tuvimos poca previsión, porque pensé en ponerle botas de lluvia, pero al no llover la verdad es que al final le puse sus botas de vestir.

Pero a la vuelta....

Iba corriendo con otros dos peques cuando repentinamente algo llamó su atención y se dio la vuelta. Yo iba más atrás. Vi a su padre salir corriendo pero ya era tarde. Empapado hasta las rodillas, su padre lo traía debajo del brazo con cara de "yo no sé que te voy a hacer"....

Intenté decirle que no vale chillar porque pone nervioso al niño y a mí, pero ¡uff!, estaba jorobado por no haber llegado a tiempo parar aquel reboce. Le quitamos el calzado empapado, el pantalón y el leotardo, todo chorreante, y como pudimos le atamos al cochecito mientras oíamos sus gruñidos de guarrillo mal cenaó,  y le echamos el saco polar por encima (menos mal que llevamos el cochecito). El niño después de aguantar la regañina de su padre y echar cuatro lagrimitas estaba feliz de ir en el saco y verse las piernas, no hacía más que mirar para abajo, sonreír y señalar, como diciendo "alaaaa, si voy casi pelotooo"...

Una vez más tranquilos, se queda en anécdota, y la frase de papá lo resume todo... "Cuánto daño está haciendo Peppa Pig....". Yo no podía más que reirme, más cuando me contaba Jose lo feliz y contento que le vio en el charco, saltando y saltando sin parar...Por un momento, el anuncio del niño de Dodot, ese que corre feliz hacia el charco, con la desesperada madre poniendo cara de pánico a cámara lenta, pasó por sus ojos...

En fin...querido hijo, espero que algún día tú también te rías cuando leas esto y veas las que has liado pardas a papá y mamá. Te queremos.

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