Me encanta mi hijo. Lo quiero más que a mi vida.
Aunque a veces nos desespere y no sepamos si estamos actuando bien, aunque a veces yo esté desconsolada por no saber si podré ofrecerle un buen futuro (papá es más positivo que mamá)...yo creo que mi hijo hoy por hoy es feliz. Y eso me llena de alegría, porque es mi objetivo número uno desde que supe que le tenía dentro de mí.
Últimamente está más peleón y va sacando su carácter, pero también más cariñoso. Le encanta que nos demos besos de grupo...primero papá y mamá, luego mamá y Diego, luego papá y Diego y luego papá y mamá a Diego...y vuelta a empezar!!.
Me encanta su forma de bailar y mover las manitas, tan rítmica. Con los cinco lobitos se parte su abuela. Y es para comerle cuando hace mimitos, y su forma de reir a carcajadas por todo, y su carita de emoción cuando le vas a poner a papapu (La casa de Mikey Mouse), y su forma de decir adiós subiendo la manita arriba y abajo. Cuando ve un autobús y dice tetete me parto, y el nanana es el avión o helicóptero, en general todo lo que vuele, jajajajaja!!!.
Se entretiene más solito, aunque jugamos con él todo lo que podemos. Un globo es su mejor diversión, así como los coches, y en especial se lo pasa genial con cualquier otra cosa que no sea un juguete. Le gustan los libros pero no le gusta mucho dibujar, y le gusta achuchar a los muñecos y llenarles de besos. Ahora tiene un poco más aparcado su carrito para pasearles, pero ha tenido una temporada que paseaba todo...la pupa (pelota), el nene (muñeco), el coche...En el parque se relaciona bien de momento con los peques, no le gustan los conflictos (se aparta si ve un mínimo de bronca) y lo que más le gusta es subirse a todo y coger piedras para meterlas en mi bolso...y jugar con la pelota de Dora Exploradora!!.
El rato de cambiarle sigue siendo una tortura, es como coger a una trucha sin ser un oso (ellos si que tienen maña). Tenemos su padre y yo la espalda destrozada de sus giros de 180 grados, pero son gajes de papás...
De comer igual de bien, sigue comiendo cada día más en trozos y le siguen gustando fruta y purés, así que estamos encantados. Seguimos dándole potitos de vez en cuando y genial. Es muy panero, le chifla el pan!. Yo creo que es su picoteo favorito. Eso y las patatas fritas!!.
Para dormir seguimos con la guerra de las siestas. De noche de un tirón pero la siesta a no ser que esté papá o que salgamos fuera, no hay forma. O se duerme tardísimo, que tampoco es bueno...duerme con su ranita froggy y con cienpiecitos, su cienpies querido. Le encendemos a medusa (una lámpara de lidl que tiene fibras de vidrio y se enciende en la punta muy suavemente), y con su música propia de cantante o con la musiquita del intercomunicador se queda el solo frito. Va llamando un rato a papá, otro a mamá hasta que te dice "adios mamaaaa, a tapar mama..." y eso es la señal de que quiere dormir.
Que pena que pase tan rápido, porque en nada ya tendrá dos añitos y ...se ha pasado tan tan rápido....
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