domingo, 23 de junio de 2013

Salir a una casa rural con un bebé

Este pasado fin de semana salimos por primera vez de casa rural con el peque y la verdad es que muy bien. Esta casa es una excepción, porque nos pusieron de todo. Teníamos cuna, trona y cambiador, con lo cual no había que llevar nada. Le sacamos la trona al porche y disfrutó mucho de comer fuera.

El problema de salir con el niño es el mismo que en casa: como no para, pues tienes que estar pendiente cada segundo de él, y no siempre sale todo bien. Le dio por pasear por el borde de la piscina y claro, uno de nosotros detrás...y aún así tropezó y zas...no podía irse contra la parte plana de la pared sino contra un saliente de ladrillo visto...se le puso un chichón tremendo que pensamos que iba a romper a sangrar. Al final le dimos la barra de arnica y bajó mucho, pero el susto fue tremendo. Nos quedamos más tranquilos cuando al rato del golpe se puso a jugar en la piscina en forma de coche que había para el en la casa....

Por lo demás no ha extrañado su cuna para nada, ha disfrutado corriendo por el campo y ha comido fenomenal. Se ha portado muy bien. Lo único que se durmió antes, porque estaba tan excitado y con tanto cansancio de no parar y explorar todo el día que mientras cenaba se quedó dormido como un cestito...

Cada vez que se da un golpe, generalmente en la cabeza, lo paso fatal. Hay tantas cosas raras que oyes y lees por ahí...pero también es parte de su aprendizaje.

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